El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires nuclea a todos los escribanos que ejercen la función notarial en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires (al 30-9-1996 había 1.941 escribanos colegiados), ya que la colegiación es obligatoria para ejercer la profesión.

Es una institución civil fundada el 7 de abril de 1866, a la que la Ley N° 12.990 ha reconocido carácter de corporación pública, al otorgarle el gobierno y la disciplina del notariado de la Capital Federal.

De acuerdo con la ley N° 404, sancionada el 15 de junio de 2000 por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, son atribuciones del Colegio de Escribanos, entre otras:

1. Intervenir ante las autoridades administrativas, legislativas y judiciales para expresar su opinión sobre proyectos de leyes, decretos, reglamentos, resoluciones o en demanda de normas que tuvieren relación con el notariado o con los escribanos en general.

2. Administrar el archivo de protocolos y demás documentación de las notarías.

3. Ejercer la dirección y administración de la Caja Notarial Complementaria de Seguridad Social o de la que la sucediere o reemplazare en sus funciones.

4. Ejercer, con exclusividad, la representación gremial de los escribanos de la Ciudad.

5. Vigilar y asegurar el escrupuloso respeto al derecho de libre elección del notario que asiste al requirente.

6. Instruir sumario, de oficio o por denuncia, sobre la conducta de los escribanos, sea para juzgarlos o para elevar las actuaciones al Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad Autónomona de Buenos Aires. Imponer a los escribanos, en ejercicio de su función disciplinaria, las sanciones previstas en la ley.

7. Tener a su cargo la matrícula profesional.

8. Inspeccionar la labor que cumplen los escribanos.

9. Legalizar la firma de los escribanos en los casos en que los documentos autorizados por éstos deban surtir efecto fuera de la Ciudad de Buenos Aires.