Tokenización de Activos

El Rol del Notario como Validador Físico

En el entorno digital, la confianza nace de la certeza. Los Validadores Físicos somos los encargados de garantizar que los derechos que emanan de un token sean jurídicamente exigibles y coincidan plenamente con el activo real que representan (RWA).

Nuestra labor garantiza:

✦ La correcta individualización del objeto o activo subyacente.
✦ Certeza sobre los valores mediante tasaciones y valuaciones fiscales.
✦ Juicio de capacidad y legitimación del titular del dominio.
✦ Análisis de la situación registral (inhibiciones, gravámenes y restricciones).
✦ Verificación de legitimación y documentación de personas jurídicas.
✦ Estudio de títulos y antecedentes para una transmisión segura.
✦ Contralor de legalidad y ausencia de vicios en la voluntad.
✦ Rol como agentes de información ante la UIF y el fisco.
✦ Custodia y conservación del activo mediante acta de depósito.

La intervención del notario aporta información fiable e imparcial acorde al ordenamiento jurídico. Esto genera la seguridad necesaria en los procesos de tokenización para proteger los derechos de los adquirentes.

Si vas a tokenizar, consulta con tu escribano.

Sistema Digital de Firmas

La firma en un clic: firmar nunca fue tan ágil

Una nueva herramienta digital desarrollada en la Ciudad de Buenos Aires permite firmar documentos por videollamada, con la misma validez jurídica que de manera presencial. Más simple, más rápido y con altos estándares de seguridad, el sistema empieza a expandirse en todo el país pudiendo firmar desde el exterior.

¿Es posible firmar un contrato sin ir a una escribanía? ¿Se puede garantizar la identidad de quien firma a distancia? ¿Qué nivel de seguridad tiene un proceso así?

Hasta hace poco, estas preguntas generaban dudas razonables. Hoy, empiezan a tener una respuesta concreta.

El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires desarrolló el Sistema Digital de Firmas (SDF 2.0), una plataforma que permite certificar firmas notariales a distancia mediante videollamada, combinando tecnología y control profesional para ofrecer una experiencia más ágil sin resignar seguridad jurídica.

¿Cómo funciona?

El proceso es más simple de lo que parece. El usuario se conecta con el escribano a través de una app, puede validar su identidad y firma el documento desde su propio dispositivo. En ese mismo momento, el escribano supervisa todo el proceso en tiempo real.

La identidad se valida a través de bases oficiales —como el RENAPER— y la plataforma permite que el escribano controle cada instancia: desde habilitar la firma hasta verificar el momento exacto en que se realiza. Todo el intercambio se encuentra protegido con sistemas de encriptación de alto nivel.

¿Para qué se puede usar?

El sistema está pensado para una gran variedad de trámites cotidianos: autorizaciones de viaje, contratos de alquiler, boletos de compraventa, autorizaciones de manejos, fianzas o formularios administrativos, todo lo que sea instrumento privado, se puede.

Esto lo convierte en una herramienta especialmente útil para quienes necesitan resolver gestiones de manera rápida, sin traslados o con personas que se encuentran en distintos lugares.

¿Es legal y seguro?

Sí. La intervención del escribano sigue siendo central: no solo certifica la firma, sino que dirige y controla todo el proceso, como lo haría de forma presencial.

La plataforma fue diseñada para cumplir con estándares internacionales y garantizar la integridad del acto, combinando innovación tecnológica con el principio fundamental del notariado: la seguridad jurídica.

Una tendencia que crece

Lo que comenzó como un desarrollo del notariado porteño ya empieza a expandirse. Recientemente, el Colegio de Escribanos de Corrientes firmó un convenio para adoptar esta misma plataforma, en una apuesta por unificar criterios y modernizar los servicios notariales en distintas jurisdicciones.

Esta articulación muestra que la digitalización no es solo una mejora técnica, sino una transformación en la forma en que las personas acceden a servicios clave.

Un cambio en la experiencia

El SDF 2.0 no reemplaza al escribano: lo potencia. Permite resolver trámites con mayor rapidez, reduce tiempos y facilita el acceso, sin perder el respaldo profesional que garantiza la validez de cada acto.

En un contexto donde lo digital redefine las prácticas cotidianas, el notariado incorpora herramientas que responden a nuevas demandas, manteniendo intacto su rol: brindar confianza.

Catastro

Si estás desarrollando en CABA, esto te simplifica el trabajo

Hasta hace poco, para registrar un plano de mensura —ya sea una unificación, una división o una subdivisión para PH— había que reunir y subir al TAD un paquete importante de documentos: los que acreditan la titularidad del inmueble, los que legitiman a quien interviene, los que califican gravámenes, hipotecas, dominio fiduciario... Un trámite largo, con muchas piezas que coordinar y bastante margen para que algo falle en el camino.

Eso cambió.

Hoy, el escribano confecciona una única certificación que acredita todos esos extremos en un solo instrumento. Esa certificación es lo único que califica la DGROC para aprobar el registro del plano. Nada más.

¿Cómo funciona en la práctica? El agrimensor confecciona el plano. El escribano estudia la situación jurídica del inmueble —títulos, gravámenes, legitimación, dominio fiduciario— y emite la certificación coordinada con esos datos. Después, los dos presentamos juntos en TAD: plano más certificación, y listo.

Menos documentos. Menos idas y vueltas. Un proceso más predecible para tu proyecto.

Este cambio fue impulsado por el Gobierno de la Ciudad justamente con ese objetivo: agilizar el registro de planos. Y nosotros lo adoptamos de entrada, trabajando en equipo con los Agrimensores para que esa agilidad se traduzca en tiempo real para vos.

Descargar presentación